TERAPIAS DE HUMOR

TERAPIAS DE HUMOR

 

“Mi risa es mi espada, y mi alegría, mi escudo”.Lutero

“El humor es una máscara para esconder el

dolor”. A. Maurois.

“El humor es, sencillamente, una posición

frente a la vida”. W. Fdez-Flores.

“El humor y la sabiduría son las grandes

esperanzas de nuestra cultura”. K. Lorenz.

 

Como decía Severo Ochoa- “El sentido del humor hace al ser humano más humano”.

La risa, el optimismo y la felicidad, en suma, disminuyen la angustia y el dolor, fortalecen el sistema inmunitario e incluso, aumentan la supervivencia en casos de cáncer.

La risa  tiene una serie de consecuencias saludables perfectamente medibles y contrastables: un ataque de risa tiene cambios sobre nuestro cuerpo, aumentando la tasa cardíaca, la sudoración y la tensión muscular; al cesar, los músculos se relajan(“me he quedado floja de risa” decimos coloquialmente) y la tasa cardíaca y la tensión arterial caen por debajo de lo normal, señales inequívocas de relajación.

Con estos ingredientes es fácil adivinar que se mejore la salud y alargue la vida al margen de dotarla a ésta de una indudable calidad. Pero lo curioso es que cuando la risa, la alegría y el sentido del humor son, en cierta medida, rasgos constantes de un individuo estamos ante estados de ánimo perdurables y característicos de un patrón de personalidad: hablamos pues de optimismo inteligente o, dicho de otro modo, de un rasgo de personalidad que nos hace propensos al optimismo y a la felicidad.

De modo que, por ejemplo, los disgustos con la pareja, la enfermedad o los problemas personales graves no tienen un efecto duradero sobre nuestro estado,siendo un mejor predictor de la felicidad.

El sentido del humor puede ayudarnos a tolerar lo desagradable, a superar lo inesperado e, incluso, a sonreír en medio de lo insoportable.

Así permite adaptarnos mejor a nuestro entorno, mejorando nuestras relaciones interpersonales y gestionar adecuadamente el dolor tanto físico como moral (de ahí los conocidos como humor de catástrofes, humor de prisioneros, humor de sanitarios y, en suma, humor negro que –por rudos o crudos que sean– nos permiten reducir la tensión y expresar lo inexplicable, incluso lo tabú, como sucede con los chistes sexuales y escatológicos y los famosos chistes de velatorios… Ya O. Wilde nos recordaba que “el mundo se ha reído siempre de sus propias tragedias, como único medio de soportarlas”). Todo ello nos permite reducir la tensión y la ansiedad y nos proporciona alivio, como una forma de catarsis, en las situaciones difíciles.

En torno a este concepto de humor giran otros tales como la risa, la sonrisa, la carcajada, la ironía, etcétera: La ironía es una forma de vengarse inteligente, la carcajada es la expresión gestual y sonora de unestado de ánimo puntual, la sonrisa resalta las facciones y da dulzura a la expresión al manifestar satisfacción.

En la risa se implica todo el organismo: primero las comisuras de la boca se elevan ligeramente, después participan los músculos que circundan los ojos, parpadeando; después se empiezan a emitir sonidos que van desde la risita controlada, pasando por la risotada, hasta la carcajada involuntaria y la risa tonta espontánea, con carcajadas. Los músculos torácicos y abdominales se activan y el cuerpo empieza a balancearsehacia atrás y hacia delante, doblándose totalmente (“partirse de risa” literalmente), incluso pueden propinarse palmadas en los muslos, patearse el suelo o dar codazos a los demás; cuando se alcanza el punto máximo las lágrimas fluyen libremente.

Todo ello aumenta si estamos en compañía pues está demostrado que la frecuencia, intensidad y duración de la risa son significativamente mayores si estamos acompañados, favoreciendo la sociabilidad de unos a otros; así se “contagia” la risa.

A nivel cognitivo se precisa de creatividad, fluidez, velocidad y flexibilidad del pensamiento , así como de habilidad para cambiar ideas y formar relaciones entre ellas novedosas; de ahí que el propio Nietzche nos recordara que “la potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor e ironía que es capaz de utilizar”.

También sabemos, curiosamente, que la risa se activa también por las áreas implicadas en el tacto y el placer relacionado con él; como sucede con las cosquillas, aunque esto no se da cuando uno trata de hacerse cosquillas a sí mismo puesto que el cerebro conoce de antemano lo que va a suceder, faltando la interacción con otro/s y el factor sorpresa.

¿Cuáles son las relaciones entre la alegría, la risa y la salud?

Como hemos visto más arriba, la risa activa cerca de cincuenta músculos faciales y las carcajadas otros muchos músculos de casi todas las partes del cuerpo… ¿cómo no iba a tener esto un efecto saludable?; en efecto, la alegría y la risa generan un proceso psicofisiológico que potencia –incluso– nuestro sistema inmunológico. Contemplar lo que nos pasa, pues, desde una perspectiva cómica y bajo el filtro del buen humor, no sólo mejora nuestro estado de ánimo (lo cual no es poco) sino toda nuestra salud en general, puesto que se optimiza nuestra homeostasis y se segregan endorfinas, estableciéndose un verdadero equilibrio psiconeuroendocrino inmunológico.

Es necesario  incluir el sentido del humor en nuestros estilos de vida, reconociendo el valor amortiguador del humor ante el estrés diario de la vida”.

Así que cuidado, “El humor puede ser peligroso para sus problemas”.El humor es una cura terapéutica eficaz y demuestra que en la base de muchas depresiones está la distorsión del pensamiento.

Algunas de las terapias que funcionan bien en este movimiento son la risoterapia y la psicología positiva.

El humor es óptimo para la salud ,aumenta las defensas y equilibra biológica y psicológicamente a las personas y a sus relaciones interpersonales, desarrollando incluso la creatividad más aún, la risa activa la circulación y la respiración, activando las funciones cerebrales en suma, la alegría, el humor y la risa equilibran bioquímicamente el organismo y hacen que las hormonas se segreguen correctamente, aliviando la ansiedad, mejorando la comunicación, permitiendo tolerar mejor las frustraciones y las enfermedades crónicas, tanto en niños y adolescentes como en adultos y ancianos.

De igual modo, el humor se ha contrastado como válido para disminuir la ansiedad y la depresión entre otras patologías.

Mención especial precisan, también, las investigaciones que demuestran la eficacia del humor ante el estrés.

Así, nuestra capacidad para la risa nos proporciona una liberación momentánea de la intensidad de lo que, de otro modo, sería sobrecogedor, siendo el sentido del humor un instrumento para la supervivencia del ser humano.

Por último,el humor también es de gran ayuda en la comunicación.

La conclusión es sencilla : Tenemos que añadir humor a nuestro día a día y a nuestra práctica profesional sanitaria.

Desde el gabinete abordamos este tema ya que conocemos la importancia de usar la risa a nivel terapéutico.Trabajamos realizando cursos de risoterapia, risoterapia infantil, también ofrecemos terapia individual centrada en psicoterapia positiva y te ayudamos a usar el humor cómo apoyo fundamental para la resolución de tus problemas.

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